Aller en haut de page

Actualidades

CARTA DEL PROFETA KACOU PHILIPPE DESDE SU PRISIÓN

Hecho en Abiyán, el domingo de Pentecostés 2016.

CARTA DEL PROFETA KACOU PHILIPPE DESDE SU PRISIÓN

A título informativo, el viernes 13 de mayo de 2016, yo estaba en mi residencia en Katadji, cuando llegaron unos elementos de la policía de la Información General. Y me llevaron con ellos. En cuanto llegué aquí en el local del Departamento de Información General, la primera palabra del oficial musulmán encargado del expediente fue: “¿Has visto cómo el Estado ha mostrado su superioridad sobre la Iglesia?” Dije: “¿Cómo?”. Dijo: “Fuimos a prenderte allí.” Les di todo lo que me pidieron como información. Hasta mi teléfono está con ellos. No me reprocho nada.

Desde hace muchos días, estoy encerrado aquí en el Departamento de Información General. No tengo derecho a hablar por teléfono a mi hija enferma que no ve a su papá. Y en frente de mí, un oficial musulmán que nada sabe de la Biblia, y para quien debo decir “sí, sí, sí” a todas las preguntas que me plantea, y a continuación, dejar mis impresiones y firmar por todas partes. Y cuando me niego a dejar mi huella, es al día siguiente cuando me llaman. Y cuando pido que me expliquen, lo aplazan para el día siguiente. Pero en todo esto, ¿qué delito he cometido? Me dicen: “Ninguno”. “¿Alguien me acusa de algo?” Me dicen: “No.” Pero, ¿qué hago aquí desde hace unos días? No sé.

El viernes por la noche, yo estaba tomando el aire en el patio de la prisión cuando llegó el responsable encargado de los archivos. Se acercó y me saludó amablemente y le contesté. Luego, fue a preguntar al guardia quién soy yo. Cuando el guardia dijo: “Kacou Philippe”, pidió que me encerraran con llave en una cárcel. Fue eso lo que hicieron. A las 3 de la mañana, quería ir al servicio, llamé al guardia, pero me dijo que debo esperar que se vaya del lugar aquél que dio la orden de ponerme allí. Y esperé. Y sólo me abrieron la puerta cuando éste salió del local del Departamento de Información General. Dije: “Pero, ¿qué delito he cometido?” Me dijeron: “Ninguno”.

Ayer vi en la mano de un oficial un diario en el cual hablaban de mí, y le pregunté lo que hacía con eso. Respondió que fue el director quien lo pidió. Comprendí que era en aquel momento cuando estaban buscando los cargos contra mí. Dije: “¿Qué está escrito allí?” Dijo que les interesa un elemento en el diario. Durante el registro, el oficial me pidió mi profesión. Dije: “Elija lo que le interese, entre agricultor y profeta.” Eligió agricultor. Entonces no debía plantearme preguntas religiosas.

Sólo pido que me liberen esperando que inventen delitos para achacármelos. Concédanmelo. Es mi derecho. De lo contrario, pido que me trasladen a la MACA (Establecimiento penal y correccional de Abiyán), donde puedo recibir visitas. Me dicen que mi liberación depende de los altos responsables; ahora bien, es ahora cuando buscan los cargos. ¿Cuándo me liberarán? Y yo, un hombre de Dios, mientras que debo estar en la iglesia este domingo por la mañana, estoy encerrado aquí sin razón. Es pues esta situación la que estoy viviendo, y es normal que eso esté puesto en conocimiento de todo el mundo. Les agradezco.

 

Profeta KACOU Philippe

Hecho en Abiyán el 15 de mayo de 2016